Madera desde 0

Uno de los trabajos más recurrentes al que nos enfrentamos los pintores es el hecho de restaurar elementos de madera de las casas. Las ventanas y puertas que dan al exterior de la vivienda son las piezas más castigadas y, a la vez, las más olvidadas de nuestros hogares cuando debería ser al contrario. En su mayoría están fabricadas a partir de coníferas (pino, abeto…) que es el árbol más común que podemos encontrar en la península y a su vez, el más barato. A continuación podemos ver un gráfico de la distribución del uso de las diferentes maderas obtenido de cedria.com:

Fuente cedria.com

La madera de pino, al tener una gran impregnabilidad, es menos resistente a ambientes húmedos. Algo que no nos interesa porque una vez la humedad penetra dentro de la madera es casi imposible devolverla a su estado original y nos encontramos delante de casos como el siguiente:

Lo que tenemos que tener claro delante de esta situación es que, al haber estado la madera desprotegida y expuesta a elementos climáticos, no volverá a su estado original. La única opción que nos queda es la de restaurarla lo máximo posible.

¿Que pasos he de seguir?

1. Lo primero que tendremos que hacer es lijar y rascarla al máximo para poder eliminar el barniz en mal estado y la suciedad impregnada.

Si la humedad ha afectado mucho al soporte, hay productos como renovadores de madera que ayudan a recuperar el aspecto original aunque éstos están más indicados para madera tropical o similares como podemos encontrar en los muebles de jardín.

2. Aplicar un lasur mate con colorante.

Un lasur es un recubrimiento de acción impregnante que deja un acabado “a poro abierto” y que no crea capa de modo que permite a la madera respirar para regular la humedad y facilitar su salida. No es peliculante. Es decir, no crea capa y es más difícil que se agriete o salte a trozos con el tiempo

En este punto, hay varios aspectos a tener en cuenta:

-La madera se ha desgastado y ha quedado quemada por el sol. Así que el color que elijamos no será el original. Por lo tanto, hemos de escoger el que se le parezca más.

-¿Porque aplicar un lasur mate y no un barniz con tinte ahorrándonos trabajo? El barniz tinte es más indicado en maderas que no han sido tratadas porque, una vez tratadas, estamos aplicando un producto con pigmento que quedará de una manera superficial y esto lo único que hará será tapar la beta y oscurecerla. En cambio un lasur mate, al ser acuoso, penetra dentro de la madera, resalta la beta y no la tapa.

En caso que observáramos agujeros de carcoma u otros insectos, se debería aplicar un tratamiento contra insectos impregnando la madera hasta su máxima absorción.

En el mercado podemos encontrar varias marcas que se pueden adaptar perfectamente a nuestras necesidades con diferentes tonalidades.

3. Aplicar lasur satinado.

Una vez seguidos los pasos anteriores, ya podemos aplicar el acabado.

El producto más conveniente sería el lasur satinado que tiene más viscosidad que el mate y contiene aditivos que harán más resistente la madera a la intemperie. Muy importante que sea incoloro para no cargar de pigmento la madera.

El número de capas a aplicar vendrá indicado por el fabricante.

Mantenimiento

Por lo general, mi consejo siempre es seguir las instrucciones del fabricante. Pero el mantenimiento dependerá de las condiciones climáticas de la zona y del material elegido.
Por norma general, suelo recomendar un período de entre 3 y 5 años para volver a hacer el tratamiento.