Restauración puerta metálica s.XIX

Nos encargan la pintura de una puerta metálica en un estado bastante deplorable pero que, a pesar del tiempo y de la dejadez, había sido construida con buenos materiales y, aunque la pintura se haya deteriorado, la base no se ha podrido y solo vemos algunas zonas que están oxidadas.

Lo primero que haremos será eliminar cualquier tipo de pintura a base de procedimientos mecánicos tales como lijas, cepillos de púas, etc, para poder darle una buena imprimación epoxi a pistola.

Las imprimaciones antioxidantes epoxi nos ofrecen una duración y dureza mayor que las imprimaciones monocomponente

Una vez imprimida, podemos elegir el material que más nos agrade. En nuestro caso hemos elegido un esmalte forja antioxidante de color negro. Este tipo de material deja un acabado mate y es muy resistente a la intemperie. El mercado nos ofrece una gran gama de materiales de este tipo distinguiéndose entre ellos por el grosor de las partículas metálicas que contienen.

Hay que tener en cuenta que cuando compramos un producto “antioxidante”, no quiere decir que con una capa del mismo no se vaya a oxidar. Estos productos necesitan un micraje mínimo para que actúen como tal. Es decir, puede que le tengamos que dar de 2 a 3 capas para llegar al micraje que nos demanda el fabricante

Por último, pero no menos importante, hemos destacado los adornos de la puerta en color oro viejo del mismo tipo de material para resaltar la elegancia de la puerta.